domingo, marzo 18, 2012

Aquel hoyo en la pared

Me detuve un instante, había algo extraño en esa pared. Me acerqué hasta estar frente a ella y, muy quieta, la observé con detenimiento. Al parecer un hoyo se había abierto en el mismo centro de la tan desdichada pared. Pensé que si se hacía más grande podría desmoronarse instantáneamente dejando un montón de escombros dispersos en el suelo. Que pena, quizás debía hacer algo para ayudarla y evitar una catástrofe. Tuve la brillante idea de llenar el hoyo con pétalos de rosas, busqué a mi alrededor y no encontré ninguna. ¡Vaya! ¿y ahora? Quizás usando un poco de imaginación el hoyo se disimularía poco a poco hasta ir desapareciendo, podría funcionar... umm no.
Lo observé con más detalle aún y  pude notar que con cada idea que tenía el hoyo astuto se hacía más y más grande, pobre pared.
¿Cómo poder ayudar a la pared? ¿Cómo rellenar su hoyo profundo y confuso? ¿qué hacer? No lo sé, no lo sé, no lo sé. Talvez con el tiempo se cierre, y vueva a ser una pared fuerte y resistente. Es posible... pensé.

Fue cuando él entró y rompiendo aquel silencio intenso me dijo: "Apúrate, que ya llevas mucho tiempo parada frente a ese espejo".

3 Opiniones Cotidianas:

elito! dijo...

:O entonses estabas parada frente al espejo!..interesante giro de echos.. sabes como confundir por un momento al lector :)

Ambrosía ignota dijo...

Hola amiga

Buenas imágenes en tus letras, me cautivó cada una de ellas. El espejo es sólo sombras, quizá de lo que tardamos en cambiar.

Hasta luego )

“No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo” dijo...

Volverá a ser fuerte...

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