jueves, agosto 19, 2010

Día 6… ¿Y ahora qué?


Hoy Día 6… Entro ahora a esta fase dentro de mis días que se llama monotonía… ya había pasado por esta fase antes. Es ahora, como volver a ver todo pasar otra vez y saber que los días siguientes vendrán naturalmente sin ninguna espontaneidad.
Esto me pasa a menudo y especialmente cuando conoces a alguien a fondo y sabes hasta donde puede llegar, es decir, sabes en el fondo que esa persona jamás podrá hacer lo que esperas que haga. Pero, algo que nunca pude aprender es a dejar de ser tan ingenua. Siempre espero algo que sé que no pasará nunca y no llego a creer que de verdad no tengo el poder de cambiar el modo en el que alguien actúa… no lo tuve en Diciembre y ¿por que lo podría tener ahora?
A veces quisiera meterme en sus pensamientos y hablarle despacio, dicirle que aún lo quiero y que todos los días tengo guerras internas contra mi orgullo. Pedirle que me ayude a desencadenarme con sus palabras, que por un momento juntemos un poco de seriedad para hablar de sentir y soñar. Pensar en un motivo de un milagro, juntos… dejando todo atrás y viviendo los segundos que cuentan hacia adelante. Apoyarme contra su pecho y rogarle que no me deje volver a sentir lo que me enfureció hace algunos meses atrás… Tomar su mano y correr hasta que el sentimiento de vacío interior haya desaparecido para siempre, lograr respirar tranquilamente sin sentir la ansiedad o la inquietud por el mañana. Enfocarme solo en su mirada y olvidar esa susceptibilidad sin sentido que se me fue acumulando este tiempo reciente. Con una de sus sonrisas, llenarme del valor suficiente para volver a confiar en otro conejo* y lanzarme de nuevo por el abismo. Entre estas cosas hay tantas otras que quisiera decirle sin temor alguno a resurgir malos recuerdos… Tantas otras, las cuales mi inconsciente espera que sucedan en tan solo 5 días, cosas que yo misma sé que no pasarán porque conozco sus límites y los míos. Sé perfectamente que nunca dejaré de aferrarme a pequeñeces sin relevancia que alimentan mi ingenuidad y por más que no me guste siempre veré la situación tornarse monótona.
Y allí esta el despertar de la realidad… la ley del hielo del maldito celular y su silenciosa franja blanca. Mi desesperación por hacerlo reaccionar y mis impulsos por ocultarlo en la cama de Pelu hasta el 24 de agosto. Las constantes preguntas en mi cabeza… ¿Piensa en mí? ¿Le importaré al menos un poco? ¿Vendrá mañana? ¿En una semana? ¿Llamará, escribirá? Mi debilidad de actuar impulsivamente en constante riña con mi orgullo que espera campante el día 1. Este orgullo que llegado el fin de estos días sonreirá para decirme: “¿Ves? Allí lo tienes, lo mismo que la vez pasada ¿Cuándo aprenderás que yo siempre gano?”.
Mientras tanto no logro convencerme de que quiero olvidar, y crece más grande mi ansiedad de no saber que pasará ni cómo llegará. Mañana a concentrarse y dejarse de pelotudeces.
Hoy la letra perfecta… de Kelly Clarkson – Behind these hazel eyes.... estas canciones tienen doble sentido...

1 Opiniones Cotidianas:

Verónica dijo...

¡Hola! muchas veces nos engañamos nosotras mismas, ya que de antemano sabemos que lo que esperamos no llegará, porque seguimos esperando? el problema de todo, tiene la culpa que no todas las personas amamos de la misma forma ¡ahí está sin duda el verdadero problema!
Abrazos y muy feliz día

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